INFLUENCIAS

#slowlife & #petitsplaisirs MÁS ALLÁ DEL HASHTAG

INFLUENCIAS PARTE I

En la presentación del blog os hablé de las influencias que me habían acompañado antes y durante el tiempo en el que me di cuenta que muchas cosas tenían que cambiar, os las explicaré en tres posts. Hoy os cuento las primeras: #slowlife & «petits plaisirs»

Hace un tiempo tuve la oportunidad de parar, es decir, tomarme un tiempo antes de enlazar un trabajo con otro. Fue un tiempo par mi, para descansar, para pensar y para disfrutar de algunas de las cosas que no había podido hacer durante años. Es ahí cuando descubrí el #slowlife. Lo escribo como hashtag, ya que es como empecé a utilizarlo en mis fotos de Instagram. Me gustaba su traducción literal del ingles “vida lenta” ya que definía muy bien el tiempo sin prisa que estaba viviendo. Un día, fui a comer a un restaurante al lado de la playa que me encanta y vi en una esquinita de la carta, el dibujo de un caracol y debajo escrito Slow Food. Me llamó muchísimo la atención y decidí indagar sobre ello.

Descubrí que Slow Food es una organización nacida en Italia en los años 80 a raíz de una protesta en contra de la inauguración de un Mc Donald’s en la Piazza di Spagna en Roma. A día de hoy está presente en más de 150 países y son más de 83.000 sus socios. Promueve la tradición gastronómica de las regiones con productos y cultivos de cercanía en contra de la cultura del Fast Food. A raíz de esto, la corriente Slow se expandió a otras esferas creando así movimientos como Slow Life o Slow Fashion

En este punto entendí que #slowlife era muchísimo más que un hashtag, me encontraba ante un movimiento que propone calmar el ajetreo diario en el que muchas veces nos vemos inmersos. Hace mucho tiempo que he vuelto a mi rutina de trabajo normal, con mis responsabilidades y mis tareas, pero este concepto se ha quedado muy interiorizado en mi.

Son muchas las ocasiones en las que podemos parar sin que se pare el mundo.

Te propongo algunas ideas para iniciarte como Slow Lover:

  • Cumple un sueño: Siempre que buscamos una actividad para hacer después del trabajo suele ser con un objetivo, como ir a clase para mejorar tu inglés, ir al gimnasio para llevar una vida más saludable y estar en forma… pero ¿que hay de esas cosas que te gustaría hacer y nunca encuentras el momento porque hay otras prioridades? Si siempre has soñado con aprender a tocar el piano, hacer cerámica o dar clases de teatro ¿porque no empiezas ahora?
  • Naturalízate: Te voy a informar por si no lo sabias como yo, que el Trastorno por Déficit de Naturaleza (TDN) es una patología que existe y que cada día es más frecuente por el tipo de vida que llevamos en total desconexión con la naturaleza. El stress, la ansiedad, la irritabilidad o la disminución de la capacidad inmunológica son algunos de sus síntomas. No es necesario que te vayas a vivir al monte, pero procura hacer actividades o escapadas en entornos naturales. Disfruta de la oportunidad de ver infinito, de tocar la arena de la playa en noviembre o de respirar profundamente rodeado de naturaleza.
  • Regálate tiempo: Te animo a que si alguna vez te sientes muy cansado, o necesitas un día para hacer esas cosas que querrías disfrutar y nunca puedes, te cojas un lunes de vacaciones. No te sientas culpable por no “aprovecharlo” con un viaje o un súper plan. Simplemente vívelo, con un desayuno al sol, queda con alguien que tenga el mismo día libre e id a ese restaurante que os gusta tanto con menú diario para disfrutar sin prisas. El romper la rutina y disfrutar de un día totalmente diferente a lo cuotidiano sabe el doble de bien.
  • Aprende a decir No: Casi siempre tenemos la oportunidad para decir NO a un compromiso que no nos apetece. No te cargues con cosas a las que no estás obligada, bastantes obligaciones tenemos ya en el día a día.

 

El segundo hecho que tengo muy claro desde hace años es simplemente disfrutar de las pequeñas cosas. Se que suena muy típico, pero realmente me resulta súper gratificante. Fui consciente de ellas a los 17 años cuando vi Amélie : ) y no he parado de disfrutar de esos “petits plaisirs”.

Estoy convencida de que hay gestos diminutos de los que disfrutas sin darte cuenta. Detéctalos y maximiza su intensidad sintiéndote muy agradecido por poder disfrutarlos. Por ejemplo, a mi me encanta cuando voy a una cafetería y me sorprenden con un café que está delicioso (aunque ese día que me haya levantado a las 4 de la mañana para ir de viaje por trabajo), acostarme con la sabanas recién puestas (a pesar de haber pasado una jornada de nervios infernal) o el primer día de verano que me sumerjo en el mar…

 

¿Cuáles son tus pequeñas cosas de las que tanto disfrutas?

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