SERIE PON ORDEN EN TU VIDA ORDENANDO TU CASA

POR ORDEN EN TU VIDA ORDENANDO TU CASA CON SOLO 3 PASOS

 

Si sientes que estás perdiendo el control de tu vida por las prisas y tareas a las que no llegas pon orden en tu vida empezando por ordenar tu casa. Muchas veces cuando nos sentimos colapsados por las circunstancias nos entran unas ganas inmensas por ordenar nuestra casa, esto es porque al sentir que no podemos controlar factores externos nos sentimos poderosos al poner orden entre nuestras cosas materiales. Tu casa debe ser tu santuario, el lugar en el que suspiras de tranquilidad al llegar, donde más relajado debes estar. Si tu casa es un caos con un montón de cosas pendientes por limpiar, ordenar, arreglar… Nunca vas a poder estar relajado en ella. ¿Sabes la de tiempo que pierdes buscando cosas u ordenando la casa? Cuantas menos posesiones tengas más feliz serás, menos que limpiar, menos que ordenar y sabrás en cada momento donde está y va todo. Empezamosuna maratón de orden, pero que no te asuste porque una vez que empieces ya no vas a poder parar. ¡Te aseguro que es adictivo y súper reconfortante! ¡Empieza la campaña porquerías las justas!.

Interioriza muy bien estos tres puntos, ya que los vamos a estar utilizando en cada momento:

 

  • Vamos a conservar solo lo que necesitemos o nos aporte felicidad:

Nos vamos a quedar con esos objetos que tenemos muy claro que nos encantan, que solo de cogerlos nos arrancan una media sonrisa ya sea por el recuerdo del viaje en el que lo compraste, o por la persona que te lo regaló, o porque lo deseabas tanto que estuviste ahorrando meses hasta poder comprarlo. Por otro lado, hay objetos que no te transmiten nada de eso, como por ejemplo un martillo, pero sabes que es necesario tenerlo en casa. Al resto de cosas le aplicaremos un sin compasión

 

  • Antes de comprar vamos a desechar:

La mayoría de personas antes de ponerse al lio del orden empiezan a comprar pequeños organizadores, perchas triples, sistemas de almacenaje… No lo haremos. Ya que hasta que no tengas muy claro con que te vas a quedar y de que forma lo quieres guardar no debes comprar nada. Te aseguro que con cosas que deseches como cajas de bombones, zapatos, etc… Tendremos todo lo que necesitamos para organizar.

 

  • Diremos adiós a “los por si acaso”:

Esto es el abc del orden, no guardaremos ningún objeto que no le demos un uso habitual. El otro día, un amigo me comentaba. Tengo una linterna que solo la uso en los viajes, ¿debo tirarla?, la respuesta es no. Si tienes cosas que usas muy poco, como en algún viaje concreto como gafas de bucear, un poncho chubasquero o una linterna, no las vamos a tirar. Eso si, lo guardaremos todo junto en su temática. Pero a ese punto ya llegaremos

 

1.El primer paso es ordenar rápidamente tu casa antes de empezar. Es decir, si tienes trastos por encima de la encimera, mételos en cualquier armario de la cocina. Si en el baño tienes 20 botes de cremas a la vistas, mételos en cualquier cajón. Si en el salón tienes papelotes o el típico rincón con monedas, mecheros, etc… Mételo también en un cajón. ¿ porqué esta guarrearía de orden? Muy simple, para que puedas apreciar cómo seria tu casa si la tuvieras organizada. Verás que la visión te cambia totalmente. ¿Verdad que seria genial saber que está completamente ordenado y que si abres un armario no se te va a caer un montón de porquería encima?

 

2. En segundo lugar, ahora que ya tienes toda la casa sin trastos por en medio, date un paseo y retira alguna cosa más que te gustaría perder de vista, como ese adorno que te trajeron de un viaje, o ese objeto que te compraste pero ya lo tienes muy visto… ¿Como te sientes al haber retirado cosas? Bien, ¿Verdad?.

 

 

La eliminación de ruido visual es súper placentera y te ayuda a sentirte más relajado.

 

3. Por último  identifica la estancia de tu casa que menos apego tienes, por ejemplo, en mi caso empecé por la cocina. No soy cocinillas, ni tengo muchos utensilios así que me resultó mucho más fácil para empezar a desechar. En cambio, sabia que el armario sería lo último, ya que tenía muchísima ropa, zapatos y complementos y tendría que pararme mucho a pensar que hacia con cada cosa. Así que cuando llegué ahí ya tenia carrerilla del tirar y me costó menos el proceso.

 

 

¡Arrancamos!

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